La presidenta Claudia Sheinbaum comunicó que el Gobierno de México llevará a cabo una consulta directamente con maestros y maestras acerca de la iniciativa para regular el uso de teléfonos móviles en las escuelas del país.
Dicha consulta se efectuará durante la fase intensiva del Consejo Técnico Escolar, que está programada para los días 24 y 25 de agosto, con la finalidad de conocer las opiniones y experiencias de quienes enfrentan esta problemática diariamente en las aulas.
La iniciativa tiene como objetivo establecer normas claras sobre el uso de dispositivos móviles en las instituciones educativas, especialmente ante las inquietudes relacionadas con la distracción de los alumnos, la falta de concentración y los efectos que el uso prolongado de pantallas puede tener en el aprendizaje.
Sheinbaum ha indicado que la regulación debe elaborarse considerando a las comunidades escolares y, sobre todo, al personal docente. La meta es que las medidas no se impongan de manera unilateral, sino que tomen en cuenta las circunstancias y necesidades específicas de cada institución.
Buscan equilibrar tecnología y aprendizaje
La discusión sobre el uso de celulares en las escuelas también se vincula con el uso responsable de plataformas digitales y redes sociales.
Las autoridades educativas han señalado que los docentes enfrentan nuevos desafíos para captar la atención de los estudiantes debido a la inmediatez de los contenidos digitales.
Asimismo, expertos han indicado que el uso excesivo de pantallas puede impactar aspectos como la concentración, el descanso, la convivencia y el rendimiento escolar, aunque también reconocen que los dispositivos tecnológicos pueden convertirse en herramientas valiosas cuando se utilizan con propósitos pedagógicos y bajo la supervisión de los maestros.
La presidenta ha planteado que la meta no es eliminar la tecnología de las aulas, sino alcanzar un equilibrio que facilite aprovechar sus beneficios sin que interfieran con el proceso de aprendizaje.
Con la consulta de agosto, el Gobierno federal pretende recopilar las opiniones del magisterio antes de avanzar en una propuesta de regulación para el uso de celulares en las escuelas, en un tema que ha suscitado un amplio debate entre autoridades, docentes y familias.
