La presidenta Claudia Sheinbaum ha iniciado una reestructuración de la Oficina de la Presidencia al dar a conocer un nuevo reglamento interno que redefine la organización de esta área clave del Gobierno federal.

Entre los cambios más significativos se encuentra la eliminación de la Vocería de la Presidencia y la instauración de la Unidad de Ayudantía, que estará encargada de proporcionar apoyo directo en las labores presidenciales.

Esta nueva organización también altera las competencias de diversas áreas con el objetivo de fortalecer la coordinación institucional y mejorar la operatividad del Ejecutivo. Gracias a estos cambios, la Oficina de la Presidencia se encargará de actividades relacionadas con la planificación, el seguimiento de proyectos prioritarios y la logística de las actividades de la mandataria.

La Unidad de Ayudantía tendrá la responsabilidad de ofrecer asistencia inmediata a la titular del Ejecutivo durante giras, eventos y otras actividades oficiales, así como de coordinar los aspectos operativos necesarios para el desarrollo de su agenda. Esta medida forma parte de la estrategia del Gobierno para reorganizar las funciones internas de la Presidencia.

Con la eliminación de la Vocería, también se ajusta el esquema de comunicación presidencial, mientras que otras áreas continúan o amplían sus responsabilidades para asegurar la coordinación entre dependencias y el seguimiento de las políticas públicas promovidas por el Gobierno federal.

La reestructuración fue formalizada a través del nuevo reglamento publicado por el Ejecutivo.