Pueblo Viejo, Veracruz 20 de junio de 2026.- Proveedores de servicios turísticos en Playa Hermosa han denunciado diversas problemáticas que, según afirman, amenazan su actividad económica y revelan un trato desigual por parte de las autoridades ambientales y municipales.

Según los palaperos, durante años han ofrecido servicios a visitantes y turistas, además de llevar a cabo labores de limpieza en la playa después de temporadas de lluvias, nortes y fenómenos meteorológicos que arrastran palizada, sargazo y otros desechos hacia la costa. Aseguran que estas tareas se realizan con recursos propios y sin apoyo financiero de los gobiernos municipal, estatal o federal.

El conflicto surgió a raíz de la existencia de una cooperativa pesquera de Tampico denominada “Las Nutrias”, la cual, según los denunciantes, trabaja en coordinación con pescadores de la comunidad de La Guadalupe. Los palaperos argumentan que esta organización carecería de algunos permisos necesarios para sus actividades y que ha promovido el resguardo de embarcaciones en áreas de playa frecuentadas por turistas.

Indican que la presencia de lanchas con hélices al descubierto en zonas recreativas representa un peligro para los visitantes y ha provocado constantes desacuerdos entre los pescadores y los prestadores de servicios turísticos.

Los denunciantes también mencionan que la cooperativa presentó quejas por presunto daño ecológico contra los palaperos, así como contra obras promovidas por el Ayuntamiento de Pueblo Viejo. Tras estas denuncias, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, encabezó una mesa de trabajo en la que participaron representantes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), miembros de la cooperativa y representantes de los palaperos. También se solicitó la presencia de autoridades del municipio de Pueblo Viejo, las cuales no se presentaron.

Según la versión de los afectados, durante las inspecciones realizadas por Profepa no se encontraron evidencias de daño ambiental atribuible a los prestadores de servicios turísticos. Sin embargo, afirman que posteriormente fueron multados con sanciones cercanas a los 27 mil pesos cada uno, supuestamente por no contar con permisos temporales relacionados con sus actividades.

Por el contrario, sostienen que las obras realizadas por el municipio, como un faro turístico, un malecón y otras construcciones en la zona costera, no habrían recibido sanciones similares a pesar de las acusaciones de impacto ambiental. Los palaperos consideran que existe una aplicación desigual de la ley y exigen que las autoridades aclaren los criterios utilizados para imponer sanciones.

Asimismo, cuestionan cómo algunos proyectos municipales continúan adelante bajo el pretexto de fomentar el turismo. Un ejemplo es El Bosque de las Hadas, al que señalan como un proyecto sin concesión que es de alta prioridad para las autoridades, mientras que los prestadores de servicios tradicionales enfrentan procedimientos administrativos y sanciones económicas que, aseguran, amenazan su permanencia en la playa.

Frente a esta situación, los palaperos han solicitado la intervención de las autoridades estatales y federales para revisar los expedientes, asegurar condiciones equitativas para todos los sectores involucrados y encontrar una solución que favorezca la coexistencia de las actividades pesqueras, turísticas y de conservación ambiental en Playa Hermosa.

Hasta ahora, las autoridades municipales y los organismos mencionados no han emitido una declaración pública sobre las acusaciones realizadas por los prestadores de servicios turísticos.

Palaperos de Playa Hermosa denuncian presuntas irregularidades, multas y trato desigual en conflicto ambiental y turístico