Un niño de 11 años quedó sin padres luego de que el río Santa Elena se desbordara y arrastrara la casa de su familia en la comunidad de La Cuesta, en el municipio de Talpa de Allende, Jalisco, durante las fuertes lluvias ocasionadas por el huracán Polo.

El menor logró sobrevivir porque en el momento de la tragedia estaba en la casa de su abuela junto a algunas de sus tías. La corriente arrasó con la vivienda familiar y se llevó a sus dos padres y a dos hermanos, quienes tenían 3 y 12 años.

Equipos de rescate encontraron los cuerpos de la madre y de los dos niños durante las labores de búsqueda. Más tarde, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo del padre, dejando a la familia completamente destruida por el desastre.

Pablo Lemus Navarro, gobernador de Jalisco, expresó su pesar por la tragedia y señaló que el Sistema DIF estatal proporcionará apoyo al menor, así como a la abuela y tías con las que vive. Según informaron las autoridades, el niño también tiene un problema auditivo.

El desbordamiento causó además daños en viviendas y en las vías de comunicación de la región, mientras que los equipos de emergencia siguen brindando atención a las comunidades afectadas por las lluvias.